Nuestras fuentes

De dónde viene lo que te contamos

Queremos que confíes en tu dossier. Por eso te decimos, con claridad, de dónde sacamos cada dato — y qué puede y qué no puede decirte un escudo.

Los grandes archivos de apellidos y escudos

Para el escudo y su descripción consultamos los mismos grandes catálogos que usan los historiadores. Son obras de referencia, algunas con más de un siglo de vida:

El origen y el significado del apellido

Para saber de dónde nace tu apellido y qué quiere decir, cruzamos fuentes de historia, lengua y geografía: cómo se formó la palabra, en qué región aparece primero y por qué caminos viajó. Cuando tu apellido tiene raíces indígenas, sefardíes, moriscas o canarias, lo estudiamos aparte — porque los catálogos europeos antiguos apenas recogen esa parte de la historia, y esa parte también es tuya.

Lo que te decimos con honestidad

Un escudo se asocia a un apellido, pero llevar un apellido no te hace dueño de su escudo: en su origen, las armas pertenecían a una persona, no a todos los que comparten un nombre. Por eso te lo presentamos como lo que es — parte de la historia de tu apellido, no una prueba de que desciendes de aquella familia.

Y si de un apellido no hay escudo documentado, te lo decimos con la misma claridad. Preferimos la verdad al cuento.

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